Monday, June 25, 2012

Silencios y Evidencias: de las violaciones del sistema migratorio cubano a la alegría de la cocina*


Verónica Cervera

Empecé en el mundo de los blogs con Evidencias Cubanas, un espacio creado para denunciar la falta de libertad de movimiento de los cubanos y cómo el gobierno cubano nos obliga a pedirle un permiso para salir de la isla o regresar a ella.  Había un espacio vacío en la blogosfera cubana, precisamente sobre uno de los problemas más graves que nos afectan: la separación familiar. Aparte, por supuesto, de los altos costos de los trámites, de tener que regresar a nuestro país con un pasaporte cubano y de cómo tenemos que “alquilarle” al gobierno nuestros familiares cuando nos visitan en el exterior.

Empecé el blog cuando Obama eliminó las medidas que Bush implementara durante su mandato, las cuales limitaban los viajes a Cuba de los cubanos residentes en Estados Unidos a una vez cada tres años, y reducían el monto de los envíos de dinero a la isla. En ese momento muchos me decían: “ahora si puedes ir a Cuba”.  Y no eran sólo los no-cubanos, sino también algunos compatriotas que al parecer no entendían que, de todos modos, tenían que seguir pidiendo permiso para entrar. O sea, sus pasaportes tenían que estar “habilitados”.

En mi familia le habían denegado la entrada a Cuba a mi esposo y mi madre. Además, conocía a mucha gente en esa situación, sobre todo médicos. En el blog quería publicar pruebas de todas estas violaciones del gobierno cubano. Desde evidencias documentales (timbres de habilitación de pasaportes o de deportación) hasta las historias de quienes han arriesgado su vida para salir del país. Yo creía que podía ayudar a mucha gente, pero según pasaba el tiempo me convencía de que existía un miedo generalizado por parte de muchos para contar su historia, ya fuera porque querían regresar a encontrarse con su familia en Cuba, o porque estaban esperando la salida de la isla de un ser querido que habían dejado atrás. Conozco a muchas personas que, en el entorno familiar, habla mal del gobierno cubano, pero se metería hasta el fondo del Versailles si un día en la ventanita del café llega un enviado de cualquier canal de televisión a preguntar sobre Cuba.

Fui conociendo a mucha gente que sufría de algún modo la separación familiar y cada anécdota se convertía en una carga emocional para mí. Me contaban sus historias, de cómo llevaban no sé cuántos años sin ver a su familia, de que a sus hijos no los habían dejado entrar a la universidad o los habían expulsado, de los maltratos durante los actos de repudio de 1980. Me involucré en muchas historias que llegaron a ser publicadas y en otras muchas que no llegaron a publicarse porque los protagonistas temían represalias por parte del gobierno cubano.

Uno de los casos que más recuerdo fue uno con final feliz. Edgard López tenía visa para entrar a EEUU pero el gobierno cubano no le otorgaba el permiso de salida porque era disidente. Este chico se declaró en huelga de hambre, exigiendo su derecho a viajar libremente. Me enteré de ello con Claudia Cadelo. Enseguida organicé una recogida de firmas y contacté con algunos medios para que me entrevistaran a mí o a Edgard o a su familia. Tuvo bastante impacto. Amnistía Internacional creó una campaña a su favor. Se reunieron firmas dentro y fuera de Cuba. La policía política bloqueó la cuadra en la que vivía Edgard, pero al final salió y pudo reunirse con su familia.

Curiosamente, en los últimos meses, el gobierno cubano viene hablando de una reforma profunda del sistema migratorio, pero no tengo esperanzas de que lleguen hasta el final pues el engranaje del chantaje les funciona bastante bien y los ingresos que reciben de los trámites migratorios suman unos cuantos millones.

Evidencias comenzó en marzo de 2009; pero un año después comencé a colaborar con #OZT Yo acuso al gobiernocubano y a descuidar bastante el blog. Ya para entonces había diversificado los temas de Evidencias, incluyendo post relacionados con la aduana cubana y las agencias de viaje, con los trámites que se tienen que acatar, con las actividades que organizan los consulados cubanos, con las colaboraciones con una comisión que iba a denunciar en la ONU violaciones concretas de nuestro derecho a viajar, con las explicaciones de cómo perdíamos todo cuando salíamos del país. Y hasta conté la historia de cómo me fugué de la isla en un barco. Los caminos se iban cerrando y sólo muy pocas evidencias de la violación del artículo 13.2 de la declaración de Derechos Humanos llegaban a ser publicadas. Aunque con la muerte de Orlando Zapata Tamayo y el lanzamiento de la campaña #OZT, mucha gente salió del closet del silencio, en general, el mecanismo de permisos de entrada y de salida sigue funcionando como chantaje del gobierno y aún fuera de la isla, muchos temen expresarse libremente sobre la situación cubana. De hecho, algunos conocidos ni siquiera se atrevían a entrar en Evidencias. El blog # OZT nos llevaba a todos horas y horas de trabajo, noches sin dormir. Era un trabajo voluntario en nuestras horas libres y también tenía una fuerte carga emocional. La campaña duró casi un año. Yo publicaba cada vez menos en Evidencias. Incluso cuando comenzó el exilio forzado para los presos de la Primavera Negra, no tuve tiempo de publicar nada en el blog sobre el tema.

Por otro lado, yo siempre estaba compartiendo en Facebook fotos de las comidas que hacía en casa o de la de los restaurantes a los que iba. Muchos amigos me pedían las recetas. Así que un día decidí abrir un blog de cocina con los platos que preparaba en casa; fueran recetas mías, de mi familia, de mis amigas, o tomadas de la red o de un libro de cocina. Me encantaba la idea de crear un espacio de comunión. La comida casi siempre es motivo de alegría y reunión, todo lo contrario de los temas que me habían ocupado como bloguera hasta entonces. Me costó buscar el nombre y siempre pienso que debería haber escogido uno más corto y pegajoso, que no tuviera que andar explicando por ahí. Pero al final, por joder, le puse Cocina al minuto con comida.


Para los que no lo conocen, Cocina al minuto era un programa que surgió en la década del cincuenta en la televisión cubana. Su presentadora, Nitza Villapoll, hacía platos maravillosos, pero después de la revolución la escasez de alimentos fue en aumento, y ya en el Periodo Especial, a inicios de los noventa, las recetas del mediodía del domingo, horario en que se transmitía el programa, podían ser dulce de “coco de zanahoria” o bistec de cáscara de toronja.

Nada, que me pareció “subversivo” nombrar así mi nuevo blog, que nació en julio del 2011. Comencé publicando recetas con fotos de baja resolución, tomadas con un iPhone 3; pero con el tiempo he tratado de mejorar la calidad de las fotos para hacer más atractivas las recetas. A raíz del blog ha surgido un grupo de amantes de la cocina que cada mes preparamos platos de un país diferente. Este blog, como los anteriores, lo escribo en mi tiempo libre.  

Alguien me preguntó si tenía muchas visitas de Cuba en el blog de cocina. La verdad es que no. Creo que el masoquismo cubano llega a tanto. La gran mayoría de mis recetas no son de comida cubana y la  etiqueta con más posts es “vegetariano”, a pesar de la escasez de carne padecida durante mis primeros veinte  años.

_______________________________________________________

*Versión de la presentación en el panel Ciberactivismo y cultura en las relaciones entre la sociedad civil y la diáspora en el evento Cuba por fuera / Cuba Inside Out.

No comments:

Post a Comment